07 junio 2008

Secuencia del Espíritu Santo (I versión)

Se reza para Pentecostés durante la santa misa, pero mi madre nos enseñó a rezarla muchas veces por distintos motivos. Le debo mi devoción al Paráclito por haberla descubierto ella primero cuando era muy chica en un internado en que sufrió mucho por la necesaria lejanía de su hogar para que pudieran estudiar en buenos colegios de su época, ya que su familia vivía en el campo.

Secuencia

(Versión que me enseñó mi madre)

Ven, Espíritu Santo,
trayendo desde el cielo
un rayo de tu luz.

Ven, padre de los pobres,
ven , dador de los bienes,
ven, de las almas luz.

Consolador sin igual,
del alma dulce huesped,
suavísimo dulzor.

Descanso en la fatiga;
en la pasión templanza;
consuelo en la aflicción.
Nada, sin tu asistencia,
de puro y de inocente,
nada en el hombre hay.

Lava lo que está sucio;
riega lo que está seco;
cura la enfermedad.

Endereza lo torcido;
calienta el alma fría;
humilla la altivez.

Al fiel que en ti confía,
concédele, benigno,
tu septiforme don.

Da, de la virtud, el mérito;
de la victoria, el éxito
y el eterno galardón.


AMÉN

2 comentarios:

David Fabry dijo...

Parece que tu madre y la mía son contemporáneas en muchas cosas, entre ellas eta oración.

Mi mamá hasta el dia de hoy la reza y para mis hemranos y para mí es casi como un sello.

La oración es peciosa, gracias por publicarla

David

David Fabry dijo...

Tu mamá y la mía tienen harto en común, el haber sido del campo, el estudio en el internado y esta preciosa oración que ella nos ha inclulcado desde pequeñitos.

Gracias por ponerla en tu blog.

David