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10 septiembre 2011

Rezo tal y como vivo...y vivo tal y como rezo

He descubierto en el amplio mundo bloguero un sitio de oraciones que encuentran acá*, y del cual he recogido esta ¿curiosa? oración que me ha hecho pensar. Da para al menos un día de retiro y oración, para preocuparnos del CÓMO comulgamos para que produzca un círculo virtuoso con la vida y la oración que nos haga santos de una pieza, como nuestro Padre del Cielo desearía vernos.


Tú te das todo...sienta lo que yo sienta...
Y yo rezo tal y como vivo...y vivo tal y como rezo.Pero en definitiva rezo y vivo tal y como comulgo.Y comulgo con tu Cuerpo y tu Sangre como vivo y como rezo
Ignoro su autor.

16 febrero 2011

Pedir misericordia en la hora de la muerte

La señora Julieta Lira Lira, que me enseñó esas oraciones para decir durante la doble consagración, me enseñó un par de jaculatorias preciosas para pedir un juicio misericordioso en el momento de presentarnos delante de Dios. Dicen así:

Dios mío, no seas mi Juez, sino mi Salvador.

Señor, perdóname mi pasado y dame un lugar en el Cielo.

Pienso que ambas se podrían combinar quedando así:

"Dios mío, no seas mi Juez, sino mi Salvador, perdóname mi pasado y dame un lugar en el Cielo"

¿Qué decir para adorar a Dios en la consagración?

No hay nada especificado, cada uno dirá lo que su amor le dicte, pero sí hay costumbres muy lindas y algunas oraciones tradicionales que he oído detrás o al lado mío y sólo había pescado una parte se esos susurros de personas generalmente mayores. 

El otro día, se las oí a la señora Julieta Lira Lira que tuvo la gentileza de dictármelas en el Santuario a María Santísima de la Fundación Las Rosas en Santiago de Chile, y a quién agradezco desde este rinconcito de la Red.


Al elevar la Hostia golpearse tres veces el pecho y decir:

Señor mío y Dios mío. 

Yo os adoro, cuerpo sacrosanto de mi Dios,
que fue inmolado en el ara santa de la Cruz.


Al elevar el Cáliz:
Señor mío y Dios mío.

Yo os adoro, sangre preciosísima de mi Dios,
que fuiste derramada en el ara santa de la Cruz.

28 septiembre 2007

Conocer y amar

"Las cosas humanas necesitan ser conocidas para ser amadas; las divinas necesitan ser amadas para ser conocidas."

Del padre Pío, tomado de Blogborrador