Oración breve por los sacerdotes (otra)

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Tendemos a pensar que los sacerdotes -NUESTROS SACERDOTES- están hechos de alguna materia inoxidable, incorruptible, no degradable, sin fisuras de ninguna especie, ¡y son frágiles criaturas como nosotros! Tienen la gracia del sacramento del orden, pero aún así son débiles y debemos apoyar los con nuestra oración. 
Jamás te quejes de un sacerdote. Reza por él, y mientras más fallas humanas pueda tener ¡reza más! 
Te propongo esta hoy día, pero en el sitio encontrarás muchas otras. Elige alguna ¡y no les falles Tú!

"Cuida Señor, a los sacerdotes, cuyas vidas se consumen ante tu altar, porque son tuyos.Protégelos porque están en el mundo, aunque no pertenecen al mundo.
Cuando los tienten y les seduzcan los placeres terrenos, acógelos en tu Corazón. Confórtalos en las horas de soledad y de tristeza, cuando toda su vida de sacrificio por las almas les parezca inútil. Cuídalos y acuérdate, Señor, que no te tienen más que a Ti y que, sin embargo, sus corazones son humanos y frágiles.
Guárdalos tan puros como la Hostia que diariamente acarician y dígnate, Señor, bendecir todos sus pensamientos, palabras y acciones.

"Virgen Inmaculada, Reina y Madre de los sacerdotes, acógelos en tu corazón.


En presencia de Dios para orar mejor

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Oraciones compuestas por san Josemaría Escrivá para hacer oración.

Al comenzar: 
(+) Por la señal...

Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí; que me ves; que me oyes. Te adoro con profunda reverencia; te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada; San José, mi Padre y Señor; Ángel de mi guarda, interceded por mí”.

Al terminar:

‘Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada; San José, mi Padre y Señor; Ángel de mi guarda, interceded por mí”.

Oración por los abuelos de Benedicto XVI

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Había un vacío en los devocionarios al no tener una oración por los abuelos, tan importantes en la trasmisión de tradiciones familiares, nexo vivo de las generaciones. SS el papa ha compuesto ésta que he recogido de la página de la Fundación Las Rosas de Chile.

Señor Jesús, tu naciste de la Virgen María, hija de San Joaquín y Santa Ana. Mira con amor a los abuelos de todo el mundo.

¡Protégelos! Son una fuente de enriquecimiento para las familias, para la Iglesia y para toda la sociedad. ¡Sostenlos! Que cuando envejezcan sigan siendo para sus familias pilares fuertes de la fe evangélica, custodios de los nobles ideales, hogareños, tesoros vivos de sólidas tradiciones religiosas.

Haz que sean maestros de sabiduría y valentía, que transmitan a generaciones futuras los frutos de su madura experiencia humana y espiritual.

Señor Jesús, ayuda a las familias y a la sociedad a valorar la presencia y el papel de los abuelos. Qué jamás sean ignorados o excluidos, sino que siempre encuentren respeto y amor.

Ayúdales a vivir serenamente y a sentirse acogidos durante todos los años de vida que les concedas.

María, Madre de todos los vivientes, cuida constantemente a los abuelos, acompáñalos durante su peregrinación terrena, y con tus oraciones obtén que todas las familias se reúnan un día en nuestra patria celestial, donde esperas a toda la humanidad para el gran abrazo de la vida sin fin. Amén.

Oración por los sacerdotes

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En el año sacerdotal, he conocido ésta oración para ellos que dice lo que dicen otras pero de un modo que me toca mucho. Desconozco su autor.


Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento,
que quisiste perpetuarte entre nosotros
por medio de tus Sacerdotes,
haz que sus palabras sean sólo las tuyas,
que sus gestos sean los tuyos,
que su vida sea fiel reflejo de la tuya.

Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres
y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio,
sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.

Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo,
caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso
y haciendo el bien a todos.

Que sean fieles a sus compromisos,
celosos de su vocación y de su entrega,
claros espejos de la propia identidad
y que vivan con la alegría del don recibido.

Te lo pido por tu Madre Santa María:
Ella que estuvo presente en tu vida
estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes.
Amén.

Ofrecimiento de Obras

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Partir cada ofreciéndoselo al Señor es el mejor comienzo posible, y hay un modo de hacerlo por cada persona o circunstancia que haya. A nuestro Padre de los Cielos no es necesario dirigirnos con fórmulas hechas o que no representen lo que sentimos, pero hay algunos ofrecimientos que interpretan tan bien los sentimientos universales del hombre cristiano que vale la pena conocer.
Hoy les dejo uno que me ha llegado al alma. Se trata de una oración que el padre de Kimberly Hahn, pastor presbiteriano muy piadoso, le enseñó a su hija en momentos muy complicados en que se resistía a seguir su impulso de hacerse católica romana.
Está tomada del libro "Roma , dulce hogar" de Scott y Kimberly Hahn, editado por Rialp en su 5ª edición de octubre de 2001, pagina 132, y dice así:

"Señor, iré donde tú quieras que vaya;
haré lo que tú quieras que haga;
diré lo que tú quieras que diga
y entregaré lo que tú quieras que entregue"


Como se puede apreciar , todas las afirmaciones están en futuro, en una afirmación incondicional muy fuerte. En nuestro estilo católico, nos suena más familiar decirlo usando el modo subjuntivo, que expresa deseo y esperanza, pero pierde la fuerza que tiene la oración del pastor Jerry Kirk.

Dejo acá la alternativa que propongo:



"Señor, que yo vaya donde tú quieras que vaya;
que yo haga lo que tú quieras que haga;
que yo diga lo que tú quieras que diga
y que entregue lo que tú quieras que entregue"


Dejo un enlace de Catholic.net* sobre su conversión que ha ayudado a tantos.

Al Patrocinio de San José.

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Retablo de la basílica de san Giuseppe al Trionfale de Roma, con la santa muerte de san José, asistido por Jesús y María, tal como quisiera morir yo


Esta oración --preciosa, profunda, actual y confiada-- la conocí en Roma, en la basílica de San Giuseppe al Trionfale, de la Obra de Don Guanella, y sencillamente me dejó como una devota de san José de un modo nuevo para mi.
La traducción es mía y acepto todo tipo de sugerencias, pues no sé italiano como para algo docto. Las ideas están, algo comprendo ese idioma, pero siempre se puede mejorar una traducción, creo yo.


Oh bendito san José, recurrimos a ti, afligidos por la tribulación, y filialmente invocamos tu patrocinio junto a tu santísima esposa santa María. Atiéndenos por el sagrado vínculo de caridad que te une a la Inmaculada Virgen Madre de Dios y por el amor paterno que tuviste al pequeño Jesús, protege, te rogamos, la cara heredad que Jesucristo adquirió con su sangre, y con tu poder socórrenos en nuestras necesidades. Protege, proveedor y custodio de la Sagrada Familia a los hijos elegidos de Jesús; aleja de nosotros, oh padre amadísimo, la peste del error y del vicio que enferma al mundo; favorécenos desde el Cielo en esta batalla contra el poder de la oscuridad, y, tal como salvaste de la muerte la amenazada vida del Niño Jesús ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de toda hostilidad, insidia y adversidad. Ampáranos a cada uno con tu patrocinio continuo para que con tu ejemplo y tu socorro podamos vivir virtuosamente, morir piadosamente y conseguir la eterna beatitud en el Cielo. Amén