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26 agosto 2014

Contra el poder de las tinieblas (del Ritual Romano de exorcismos y otras súplicas)


Oraciones

1.  Señor Dios, apiádate de mi, siervo tuyo,
que, a causa de muchas insidias,
me he vuelto como un objeto perdido;
sálvame de la mano de mis enemigos
y ven a buscarme si estoy perdido,
acógeme cuando me encuentres,
y no me abandones,
así podré agradarte por siempre,
porque se que me has redimido con tu fuerza.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen.

2. Dios todopoderoso,
que das cobijo a los afligidos en tu casa
y conduces a los cautivos a la prosperidad,
mira mi aflicción
y ven en mi auxilio;
derrota al enemigo malvado,
para que, una vez vencida la acción del adversario,
la libertad me conduzca a la paz,
de modo que restablecido en la piedad serena,
proclame que eres admirable
Tú que diste fuerza a tu pueblo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

3. Oh Dios, creador y defensor del genero humano,
que formaste al hombre a tu imagen
y lo recreaste mas admirablemente
con la gracia del Bautismo,
dirige tu mirada sobre mi, siervo tuyo,
y se propicio a mis súplicas.
Te pido que nazca en mi Corazón
el esplendor de tu gloria
para que, eliminado plenamente todo temor,
pueda alabarte
con animo y espíritu sereno,
junto a mis hermanos en tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen

4. Oh Dios, origen de toda misericordia
y de toda bondad,
que quisiste que tu Hijo
sufriera por nosotros el suplicio de la cruz
para librarnos del poder del enemigo;
mira propicio mi humillación y dolor,
y concédeme,
pues me renovaste en la fuente bautismal,
que, habiendo vencido el ataque del Maligno,
me colme la gracia de tu bendición.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

5. Oh Dios, que por la gracia de la adopción,
quisiste que yo fuera hijo de la luz,
te pido que me concedas
no verme envuelto en las tinieblas de los demonios
sino que pueda por siempre permanecer plenamente
en el esplendor de la libertad recibida de ti.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

09 octubre 2012

Oración para la noche

La liturgia es una maravilla que siempre me deslumbra y alegra. Todo lo dice exacta, breve y bellamente, aunque sean las cosas más sublimes. Les dejo un ejemplo tomado del breviario de un sacerdote y leído en un blog.

Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

04 junio 2009

Breve oración por los sacerdotes

Cuando se ordena a un sacerdote, lo más típico es pedir sus oraciones, ya está bien, para eso están, pero JUSTO POR ESO, es cuando más necesitan nuestras oraciones, para que sean buenos y fieles y puedan seguir su ministerio entre nosotros.
Hoy propongo una oración colecta, tomada del Misal:


Oh Dios, que para gloria tuya y salvación del género humano constituiste a tu Hijo único sumo y eterno sacerdote, concede a quienes él eligió para ministros y dispensadores de sus misterios la gracia de ser fieles en el cumplimiento del ministerio recibido. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

17 octubre 2008

Letanías por un difunto

Es muy común ver en los lugares de velatorios cerca a mi hogar (iglesias, sobre todo) que las personas conversan, hablan por celular, fuman, converas, ¡se dan vueltas si saber qué hacer o cómo colaborar! es raro, rarísimo que se esté rezando un responso o un rosario junto al muerto en las últimas horas de permanecer insepulto. ¿No podríasmos tener a la mano impresas algunas de estas oraciones y en caso necesario hacer lo único que al muerto le puede ayudar y a sus familiares también para tener consuelo?

Hay muchos sitios en que las podemos conseguir. En este blog dejo algunas que me parecen preciosas, para tener una idea de lo mucho que uno puede ahcer al llegar a acompañar a un difunto en su velatorio.



Por los difuntos

 I

A ti, Jesús, vida nuestra, dirigimos nuestras súplicas.

Tú, que resucitaste a Lázaro del sepulcro.
Todos: Escúchanos, Señor.

Tú, que llamaste a la vida al híjo de la viuda de Naín
Todos: Escúchanos, Señor.

Tú, que despertaste del sueño de la muerte a la hija de Jairo.
Todos: Escúchanos, Señor.

Tú, que resucitaste del sepulcro, vence­dor de la muerte.
Todos: Escúchanos, Señor.

Tú, que eres la resurrección y la vida.
Todos: Escúchanos, Señor.

 II

 A ti, Jesús, Señor, que quisiste compartir nuestro dolor, dirigimos nuestras súplicas. 

Tú, que te compadeciste de la viuda de Naín, desolada por la muerte de su hijo.
 Todos: Ten compasión de nosotros.

Tú, que lloraste ante el sepulcro de Lázaro, muerto de cuatro días.
Todos: Ten compasión de nosotros.

Tú, que, muriendo de tristeza, sudaste sangre en Getsemaní.
Todos: Ten compasión de nosotros.

Tú, que sufriste la agonía de una muerte de cruz.
Todos: Ten compasión de nosotros. 

III
Invoquemos con toda confianza a Cristo Jesús. Señor, ten piedad.
Todos: Señor, ten piedad.

Cristo, escucha nuestra oración por tu fiel N.
Todos: Señor, ten piedad.

Ilumina sus ojos con la luz de tu gloria.
Todos: Señor, ten piedad.

Perdónale sus pecados, concédele la vida eterna.
Todos: Señor, ten piedad.

Señor Jesús, atiende a los que te su­plican, escucha la voz de los que lloran.
Todos: Señor, ten piedad.

Jesús, Hijo de Dios, consuélanos en nuestra tribulación.
Todos: Señor, ten piedad.

 IV

 Acuérdate, Señor, de tu hijo N que en el bautismo fue sepultado en la muerte de Cristo para resucitar con él.
Todos: Acuérdate, Señor, y ten piedad.

Que en la confirmación fue ungido por el Espíritu de Jesús resucitado.
Todos: Acuérdate, Señor, y ten piedad.

Que en la eucaristía, memorial de la pascua de tu Hijo, fue alimentado con el Pan de la vida.
Todos: Acuérdate, Señor, y ten piedad

Que muriendo al pecado por la penitencia fue devuelto a la vida en Cristo Jesús.
Todos: Acuérdate, Señor, y ten piedad.

Que ungido con el óleo de los enfermos ha recibido el germen de la salud eterna.
Todos: Acuérdate, Señor, y ten piedad.

 Que ha muerto con Cristo, para vivir con él.
Todos: Acuérdate, Señor, y ten piedad.

V

Santa María, que permaneciste junto a la cruz de Jesús.
Todos: Ruega por nosotros.

San Pedro , a quien el Señor confió las llaves del reino eterno.
Todos: Ruega por nosotros.

San Pablo, que deseaste partir de este mundo para estar con Cristo.
Todos: Ruega por nosotros.

San Juan, que anunciaste al que es la Palabra de la vida.
Todos: Ruega por nosotros.

San José, que tuviste el consuelo de morir asistido por Jesús y María.
Todos: Ruega por nosotros.

San N., cuyo nombre ha llevado en esta vida, acogido a tu protección.
Todos: Ruega por nosotros.

Todos los santos y santas de Dios, que, muriendo en Cristo, habéis nacido a la vida eterna.
Todos: Rogad por nosotros.

VI

Terminemos nuestra oración repitiendo la plegaria que el Señor nos enseñó.
Todos: Padre nuestro...

Señor, ten misericordia de N.,              para que encuentre el perdón de todas sus faltas, pues deseó cumplir tu voluntad. La verdadera fe le unía, aquí en la tierra, al pueblo fiel­ que tu bondad le una ahora al coro de los ángeles y elegidos. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
 Todos: Amén.

Dale, Señor, el descanso eterno.
Todos: Brille para él la luz perpetua.

En tus manos encomendamos nuestro hermano

"En tus manos, Padre de bondad, encomendamos el alma de nuestro hermano; nos sostiene la esperanza de que resucitará con Cristo en el último día con todos los que en Cristo han muerto. Te damos gracias, Señor, por los beneficios derramados sobre tu siervo en su vida mortal, signo de tu bondad y manifestación de la comunión de tus santos. Escucha nuestras oraciones, Dios de misericordia, para que se abran a tu siervo las puertas del paraíso, y nosotros, los que aún permanecemos en este mundo, nos consolemos mutuamente con palabras de fe hasta que salgamos todos al encuentro de Cristo, y así, con nuestro hermano, gocemos en tu presencia.
Por Jesucristo nuestro Señor"

De la oración de despedida del cuerpo en la Iglesia

30 septiembre 2008

Todos los que tenemos madre en la tierra deseamos saludarla lo más seguido posible. Igual cosas con nuestra Madre del Cielo. Es tradicional en la Iglesia saludarla con la tradicional oración del Regina Coeli al medio día del tiempo pascual. ¿Quieres seguirla también tú? no toma más de un minutos.
Regina Coeli

V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya
R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya
V. Ha resucitado, según predijo; aleluya
R. Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.

Oración

Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el goce de la vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

Ángelus (latín)

Todos los que tenemos madre en la tierra deseamos saludarla lo más seguido posible. Igual cosas con nuestra Madre del Cielo. Es tradicional en la Iglesia saludarla con la tradicional oración del Ángelus al medio día. Antes se rezaba por la tarde también a la hora de "La Oración" llamada así justamente por esta costumbre tan linda que mantenemos viva. ¿Quieres seguirla también tú? no toma más de dos minutos.
ÁNGELUS DOMINI
V. Ángelus Dómini nuntiávit Maríae.
R. Et concépit de Spíritu Sancto.
Ave María.....
V. Ecce ancílla Dómini.
R. Fiat mihi secúndum verbum tuum.
Ave María......
V. Et Verbum caro factum est.
R. Et habitávit in nobis.
Ave María.......
V. Ora pro nobis, sancta Dei Génitrix.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
Orémus:
Grátiam tuam, quaésumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónem cognóvimus, per Passiónem ejus et Crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúmdem Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

Oración del Ángelus ( castellano)


V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.Dios te salve, María... Santa María...

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.Dios te salve, María... Santa María...

V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.Dios te salve, María... Santa María...

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración:

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.R. Amén.

02 septiembre 2008

Invocación al Espíritu Santo

INVOCACIÓN
D. Veni, Sancte Spiritus, reple tuorum corda fideliium: et tui amoris in eis ignem accende.

D. Emite Spiritum tuum, et creabuntur.

T. Et renovabis faciem terrae.
D. Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor.

D. Envía tu Espíritu y serán creados

T. Y renovarás la faz de la tierra.
D. Oremus: Deus, qui corda fidelium Santi Spiritus Illustratione docuisti: da nobis in codem Spiritu recta sapere, et de ejus semper consolatione gaudere. Per Christum Dominum nostrum.

D. Amen
D. Oremos: Oh Dios, que ilustras los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo: danos gustar lo recto según el mismo Espíritu y gozar de sus consuelos. Por Jesucristo nuestro Señor.

T. Así sea.

07 junio 2008

Trium Puerorum (Dan 3, 57-88, 56)

No te levantes nunca de tu asiento en la misa sin haber dado las gracias por la maravilla a la que hemos asistido y/o comulgado. Puedes hacerlo de muchos modos, y ésta oración es muy tradicional y de la liturgia, lo que le da un plus. Ya pondré su traducción pues es una letanía de alabanza muy hermosa.

Trium Puerorum (Dan 3, 57-88, 56)
Ant. Trium puerorum * cantemus hymnum, quem cantabant sancti in camino ignis, benedicentes Dominum. (T.P. Alleluia.)

Benedicite, omnia opera Domini, Domino,* laudate et superexaltate eum in sæcula.

Benedicite, cæli, Domino,* benedicite, angeli Domini, Domino.

Benedicite, aquæ omnes quæ super cælos sunt Domino,* benedicat omnis virtus Domino.

Benedicite, sol et luna, Domino,* benedicite, stellæ cæli, Domino.

Benedicite, omnis imber et ros, Domino,* benedicite, omnes venti, Domino.

Benedicite, ignis et æstus, Domino,* benedicite, frigus et æstus, Domino.

Benedicite, rores et pruina, Domino,* benedicite, gelu et frigus, Domino.

Benedicite, glacies et nives, Domino,* benedicite, noctes et dies, Domino.

Benedicite, lux et tenebræ, Domino,* benedicite, fulgura et nubes, Domino.

Benedicat terra Dominum,* laudet et superexaltet eum in sæcula.

Benedicite, montes et colles, Domino,* benedicite, universa germinantia in terra, Domino.

Benedicite, maria et flumina, Domino,* benedicite, fontes, Domino.

Benedicite, cete et omnia quæ moventur in aquis, Domino,* benedicite, omnes volucres cæli, Domino.

Benedicite, omnes bestiæ et pecora, Domino,* benedicite, filii hominum, Domino.

Benedic, Israël, Domino,* laudate et superexaltate eum in sæcula.

Benedicite, sacerdotes Domini, Domino,* benedicite, servi Domini, Domino.

Benedicite, spiritus et animæ justorum, Domino,* benedicite, sancti et humiles corde, Domino.

Benedicite, Anania, Azaria, Misaël, Domino,* laudate et superexaltate eum in sæcula.

Benedicamus Patrem et Filium cum Sancto Spiritu;* laudemus et superexaltemus eum in sæcula.

Benedictus es in firmamento cæli * et laudabilis et gloriosus in sæcula.


Hic non dicitur Gloria Patri, neque Amen.Psalmus 150


Laudate Dominum in sanctuario eius,* laudate eum in firmamento virtutis eius.

Laudate eum in magnalibus eius,* laudate eum secundum multitudinem magnitudinis eius.

Laudate eum in sono tubæ,* laudate eum in psalterio et cithara.

Laudate eum in tympano et choro,* laudate eum in chordis et organo.

Laudate eum in cymbalis benesonantibus,* laudate eum in cymbalis iubilationis:* omne quod spirat, laudet Dominum.

Gloria Patri.

Ant. Trium puerorum * cantemus hymnum, quem cantabant sancti in camino ignis, benedicentes Dominum. (T.P. Alleluia.)

Kyrie, eléison. Christe, eléison. Kyrie, eléison.

Pater noster.

V. Et ne nos inducas in tentationem.
R. Sed libera nos a malo.

V. Confiteantur tibi, Domine, omnia opera tua.
R. Et sancti tui benedicant tibi.

V. Exsultabunt sancti in gloria.
R. Lætabuntur in cubilibus suis.

V. Non nobis, Domine, non nobis.
R. Sed nomini tuo da gloriam.

V. Domine, exaudi orationem meam.
R. Et clamor meus ad te veniat.


Sacerdos addunt:
V. Dominus vobiscum.
R. Et cum spiritu tuo.



OREMUS
Deus, qui tribus pueris mitigasti flammas ignium: concede propitius; ut nos famulos tuos non exurat flamma vitiorum.Actiones nostras, quæsumus, Domine, aspirando præveni et adjuvando prosequere: ut cuncta nostra oratio et operatio a te semper incipiat, et per te coepta finiatur.Da nobis, quæsumus, Domine, vitiorum nostrorum flammas exstinguere: qui beato Laurentio tribuisti tormentorum suorum incendia superare. Per Christum Dominum nostrum.
R. Amen.

Secuencia del Espíritu Santo en latín.

Veni, Sancte Spiritus,
Et emitte caelitus
Lucis tuae radium.

Veni, pater pauperum,
Veni, dator munerum,
Veni, lumen cordium.

Consolator optime,
Dulcis hospes animae,
Dulce refrigerium.

In labore requies,
In aestu temperies,
In fletu solacium.

O lux beatissima,
Reple cordis intima
Tuorum fidelium.

Sine tuo numine
Nihil est in homine,
Nihil est innoxium.

Lava quod est sordidum,
Riga quod est aridum,
Sana quod est saucium.

Flecte quod est rigidum,
Fove quod est frigidum,
Rege quod est devium.

Da tuis fidelibus
In te confidentibus
Sacrum septenarium.

Da virtutis meritum,
Da salutis exitum,
Da perenne gaudium.

Amen.

Secuencia del Espíritu Santo (I versión)

Se reza para Pentecostés durante la santa misa, pero mi madre nos enseñó a rezarla muchas veces por distintos motivos. Le debo mi devoción al Paráclito por haberla descubierto ella primero cuando era muy chica en un internado en que sufrió mucho por la necesaria lejanía de su hogar para que pudieran estudiar en buenos colegios de su época, ya que su familia vivía en el campo.

Secuencia

(Versión que me enseñó mi madre)

Ven, Espíritu Santo,
trayendo desde el cielo
un rayo de tu luz.

Ven, padre de los pobres,
ven , dador de los bienes,
ven, de las almas luz.

Consolador sin igual,
del alma dulce huesped,
suavísimo dulzor.

Descanso en la fatiga;
en la pasión templanza;
consuelo en la aflicción.
Nada, sin tu asistencia,
de puro y de inocente,
nada en el hombre hay.

Lava lo que está sucio;
riega lo que está seco;
cura la enfermedad.

Endereza lo torcido;
calienta el alma fría;
humilla la altivez.

Al fiel que en ti confía,
concédele, benigno,
tu septiforme don.

Da, de la virtud, el mérito;
de la victoria, el éxito
y el eterno galardón.


AMÉN

Secuencia "cantada" al Espíritu Santo

Esta versión la conozco sólo cantada. Nunca la he recitado pero es bellísima y muy tradicional.

Ven a nuestras almas
¡ Oh Espíritu SANTO!
y del cielo envía de tu luz un rayo.

Ven, padre de pobres,
ven, de dones franco,
ven, de corazones lucido reparo.

Ven, consolador,
dulce y soberano,
huésped de las almas, suave regalo.

En los contratiempos descanso al trabajo,
templanza en lo ardiente,
consuelo en el llanto.

Santísima luz de todo cristiano,
lo intimo del pecho,
llena de amor casto.

En el hombre nada se halla sin tu amparo,
y nada haber puede sin Ti,
puro y santo.

Con tus aguas puras lava lo manchado,
riega lo que es seco,
pon lo enfermo sano.

Al corazón duro doblegue tu mano,
y ablande las almas
que manchó el pecado.

Vuelve al buen camino al extraviado,
y al helado enciende
en tu fuego santo.

Concede a tus fieles en Ti confiados
de tus altos dones sacro setenario.
Aumento en virtudes haz que merezcamos,
del eterno gozo el feliz descanso.
Amén.

03 diciembre 2007

Al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Envía tu Espíritu, Señor,y serán creadas todas las cosas.
Y renovarás la faz de la tierra.

Oración

Oh, Dios, que has instruído los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo:
concedenos, según el mismo Espíritu, conocer las cosas rectas y gozar siempre de sus divinos consuelos.

Por Jesucristo , nuestro señor.

AMÉN

16 octubre 2007

Cofíteor; Yo Pecador

Confíteor

Confíteor Deo omnipoténti,
beátæ Maríæ semper Vírgini,
beáto Michaéli Archángelo,
beáto Ioánni Baptístæ,
sanctis apóstolis Petro et Paulo,
ómnibus Sanctis, et vobis, fratres:
quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere:
mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa.
Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem,
beátum Michaélem Archángelum,
beátum Ioánnem Baptístam,
sanctos apóstolos Petrum et Paulum,
omnes Sanctos, et vos, fratres,
oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum. Amen.


Yo Pecador

Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso,
a la bienaventurada siempre Virgen María,
al bienaventurado san Miguel Arcángel,
al bienaventurado san Juan Bautista,
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,
a todos los santos, y a vosotros, hermanos,
que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra;
por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María,
al bienaventurado san Miguel Arcángel,
al bienaventurado san Juan Bautista,
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,
a todos los santos, y a vosotros, hermanos,
que roguéis por mí a Dios nuestro Señor. Amén.

05 octubre 2007

Visita al Santísimo Sacramento "francesa"

En un viejo libro de oraciones francés que usa mi madre, he encontrado una visita al Santísimo Sacramento que conjuga varias devociones mías, como el amor a Jesús Sacramentado, el salmo 116 llamado "Laudate", y las oraciones litúrgicas con que termina, en este caso, la oración colecta de la fiesta del Corpus Christi.
Está en francés en original que conozco, por lo que lo traduciré con ayuda de textos oficiales.


Visita al Smo. Sacramento

Oración
¡ Oh Dios, que nos dejaste la memoria de tu Pasión en este admirable Sacramento !
Concédenos que de tal suerte veneremos los sagrados misterios de tu cuerpo y sangre, que experimentemos continuamente en nosotros el fruto de nuestra redención. Que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.


V. Bendito sea Jesús en el Santísmo Sacramento.
R. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento.

O bien:

V. Viva Jesús Sacramentado
R. Viva y de todos sea amado

"Alabad al Señor todas las naciones, alabadle todos los pueblos."

V. Bendito sea Jesús en el Santísmo Sacramento.
R. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento.

O bien:

V. Viva Jesús Sacramentado
R. Viva y de todos sea amado

"Porque su misericordia ha sido confirmada sobre nosotros y la verdad del Señor permanece para siempre"

V. Bendito sea Jesús en el Santísmo Sacramento.
R. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento.

O bien:

V. Viva Jesús Sacramentado
R. Viva y de todos sea amado

"Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo;"

V. Bendito sea Jesús en el Santísmo Sacramento.
R. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento.

O bien:

V. Viva Jesús Sacramentado
R. Viva y de todos sea amado

"Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén."

V. Bendito sea Jesús en el Santísmo Sacramento.
R. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento.

O bien:

V. Viva Jesús Sacramentado
R. Viva y de todos sea amado

27 septiembre 2007

A san Miguel arcángel

Oración a san Miguel Arcángel, compuesta por S.S León XIII. Puedes leer acá* sobre el papel que le corresponde a este arcángel entre la multitud de ángeles fieles al Señor.

Oh, arcángel San Miguel,
defiéndenos en la batalla;
sé nuestro amparo
contra la maldad y acechanzas del demonio.

Mándale, Señor que no pueda dañarnos,
humildemente te lo pedimos;
y tú, oh príncipe de la milicia celestial,
usando el poder
que el cielo te ha concedido,
lanza al infierno a Satanás
y demás espíritus malignos
que recorren el mundo
para perder de las almas.
Amén.

Hasta el concilio Vaticano II se rezaba después de cada misa. Es una excelente práctica de piedad. Rezarla para neutralizar el evidente poder de Satanás en nuestros tiempos.

24 septiembre 2007

Símbolo Niceno-Constantinopolitano (latín)

CREDO DE NICEA-CONSTANTINOPLA (Credo Niceno)
(Credo largo)

Credo in unum Deum, Patrem omnipoténtem, factórem cœli et terræ, visibílium ómnium et invisibílium.
Et in unum Dóminum Iesum Christum, Fílium Dei unigénitum.
Et ex Patre natum ante ómnia saécula.
Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero.
Génitum, non factum, consubstantiálem Patri per quem ómnia facta sunt.
Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de cœlis.
ET INCARNATUS EST DE SPIRITU SANCTO EX MARIA VIRGINE ET HOMO FACTUS EST.
Crucifíxus étiam pro nobis, sub Póntio Piláto passus, et sepúltus est.
Et resurréxit tértia die, secúndum Scriptúras.
Et ascéndit in cœlum : sedet ad déxteram Patris.
Et íterum ventúrus est cum glória judicáre vivos et mórtuos cuius regni non erit finis.
Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem, qui ex Patre, Filióque procédit.
Qui cum Patre, et Fílio simul adorátur, et conglorificátur : qui locútus est per Prophétas.
Et unam, sanctam, cathólicam, et apostólicam Ecclésiam.
Confíteor unum baptísma in remissiónem peccatórum.
Et expécto resurrectiónem mortuórum et vitam ventúri saéculi. Amen.

23 septiembre 2007

Credo niceno-constantinopolitano (español)

Credo de Niceno- Constantinopolitano

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible e invisible.
Creo en un Solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho.
El cual por nosotros los hombres, bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de maría la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.

Quicumque; Símbolo Atanasiano

Este antiquísimo CREDO fue compuesto hacia el año 500. Se ignora quién fue su autor. Como todo credo consta de una parte trinitaria, ampliamente desarrollada como en ningún otro credo, y otra segunda parte sobre la encarnación de Cristo. Los dos dogmas fundamentales de nuestra fe. La Iglesia lo ha usado en la liturgia y lo ha rezado durante siglos en el breviario todos los domingos. (A algún lector podrá parecerle "pesado", pero muchos otros descubrirán que es maravilloso)

QUICUMQUE

Quicumque vult salvus esse, ante omnia opus est, ut teneat catholicam fidem:
Quam nisi quisque integram inviolatamque servaverit, absque dubio in aeternam peribit.
Fides autem catholica haec est: ut unum Deum in Trinitate, et Trinitatem in unitate veneremur.
Neque confundentes personas, neque substantiam seperantes.
Alia est enim persona Patris alia Filii, alia Spiritus Sancti:
Sed Patris, et Fili, et Spiritus Sancti una est divinitas, aequalis gloria, coeterna maiestas.
Qualis Pater, talis Filius, talis Spiritus Sanctus.
Increatus Pater, increatus Filius, increatus Spiritus Sanctus.
Immensus Pater, immensus Filius, immensus Spiritus Sanctus.
Aeternus Pater, aeternus Filius, aeternus Spiritus Sanctus.
Et tamen non tres aeterni, sed unus aeternus.
Sicut non tres increati, nec tres immensi, sed unus increatus, et unus immensus.
Similiter omnipotens Pater, omnipotens Filius, omnipotens Spiritus Sanctus.
Et tamen non tres omnipotentes, sed unus omnipotens.
Ita Deus Pater, Deus Filius, Deus Spiritus Sanctus.
Et tamen non tres dii, sed unus est Deus.
Ita Dominus Pater, Dominus Filius, Dominus Spiritus Sanctus.
Et tamen non tres Domini, sed unus est Dominus.
Quia, sicut singillatim unamquamque personam Deum ac Dominum confiteri christiana veritate compelimur: ita tres Deos aut Dominos dicere catholica religione prohibemur.
Pater a nullo est factus: nec creatus, nec genitus.
Filius a Patre solo est: non factus, nec creatus, sed genitus.
Spiritus Sanctus a Patre et Filio: non factus, nec creatus, nec genitus, sed procedens.
Unus ergo Pater, non tres Patres: unus Filius, non tres Filii: unus Spiritus Sanctus, non tres Spiritus Sancti.
Et in hac Trinitate nihil prius aut posterius, nihil maius aut minus: sed totae tres personae coaeternae sibi sunt et coaequales.
Ita ut per omnia, sicut iam supra dictum est, et unitas in Trinitate, et Trinitas in unitate veneranda sit.
Qui vult ergo salvus esse, ita de Trinitate sentiat.
Sed necessarium est ad aeternam salutem, ut incarnationem quoque Domini nostri Iesu Christi fideliter credat.
Est ergo fides recta ut credamus et confiteamur, quia Dominus noster Iesus Christus, Dei Filius, Deus et homo est.
Deus est ex substantia Patris ante saecula genitus: et homo est ex substantia matris in saeculo natus.
Perfectus Deus, perfectus homo: ex anima rationali et humana carne subsistens.
Aequalis Patri secundum divinitatem: minor Patre secundum humanitatem.
Qui licet Deus sit et homo, non duo tamen, sed unus est Christus.
Unus autem non conversione divinitatis in carnem, sed assumptione humanitatis in Deum.
Unus omnino, non confusione substantiae, sed unitate personae.
Nam sicut anima rationalis et caro unus est homo: ita Deus et homo unus est Christus.
Qui passus est pro salute nostra: descendit ad inferos: tertia die resurrexit a mortuis.
Ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis: inde venturus est iudicare vivos et mortuos.
Ad cuius adventum omnes homines resurgere habent cum corporibus suis: et reddituri sunt de factis propriis rationem.
Et qui bona egerunt, ibunt in vitam aeternam: qui vero mala, in ignem aeternum.
Haec est fides catholica, quam nisi quisque fideliter firmiterque crediderit, salvus esse non poterit. Amen.